
Ante la llegada de un bebé nos surgen muchas dudas sobre su desarrollo. En los primeros años de vida se produce el desarrollo de nuestros sentidos (visión, oído, tácto, gusto), la explosión del lenguaje, y el crecimiento del cuerpo con todo el desarrollo de movimientos que conlleva. Presentamos la tabla Haizea-Llevant, una herramienta donde pueden consultarse los distintos hitos del desarrollo, conductas normales que se producen en el desarrollo a nivel postural, manipulación, lenguaje, lógica matemática y socialización de 0 a 5 años.
La tabla de desarrollo Haizea-Llevant la puedes descargar haciendo click aquí, se utiliza de la siguiente forma: se busca en la parte superior de la tabla la edad del niño/a convertida en meses, por ejemplo: si su hijo tiene 2 años se corresponde con 24 meses, se marca la edad, y se traza una línea vertical atravesando la tabla, todas aquellas conductas que queden a la izquierda se corresponden con las conductas o habilidades que deben haberse adquirido a la edad marcada, las conductas que queden desde la línea marcada hacia la derecha, son las que quedan por adquirir.
Esta tabla es orientativa, sirve para responder a dudas generales sobre el desarrollo de su hijo, en ningún caso sirve para diagnosticar. Si en algún hito no se encontrase próximo a la línea de desarrollo que corresponde con su edad se aconseja consultar con su pediatra y si hay alguna anomalía realizar una evaluación psicológica.
¿De qué modo el bebé adquiere nuevas habilidades o conductas?
A nivel psicológico las nuevas habilidades se adquieren a través del vínculo cuidador-hijo, mediante la relación entre el bebé y la persona que se encarga de sus cuidados básicos. Los cuidados básicos se refieren a la atención de las necesidades básicas; la alimentación, la higiene, el sueño y el juego. Mediante la relación cuidador-bebé, el cuidador aprende a interpretar sus llantos y su comportamiento no verbal, infiere si el bebé necesita ser amamantado, si necesita que le cambien de pañal, si tiene miedo o si quiere cambiar de postura entre otras necesidades. Interpretar sus llantos o su comportamiento no verbal en relación a sus necesidades resulta parte esencial del proceso del desarrollo, de este modo, el bebé aprende a identificar lo que ocurre a sí mismo y lo que ocurre a su alrededor.
Para adquirir nuevas habilidades o conductas es necesario jugar con el bebé, jugando se nombra aquello que le llama la atención, se deja que explore el espacio y los objetos, que ponga a prueba su capacidad para controlar su propio cuerpo, se le ofrece la seguridad mediante el contacto físico o con la mirada, se le permite explorar su medio para conocerlo y adaptarse.
Si el bebé no recibe el cariño y la suficiente estimulación mediante el juego esta falta se verá reflejada a nivel cerebral. En el estudio que exponemos a continuación se observan las repercusiones a nivel cerebral de la falta de afecto y de relación con el bebé a edades tempranas.
Estudio sobre la conectividad cerebral en niños con carecias socio-afectivas en orfanatos
En el Children’s Hospital de Michigan (EE.UU), realizaron un estudio sobre la privación social y emocional a la que fueron expuestos niños y niñas que habían quedado huérfanos e institucionalizados, atendidos en centros de menores. La privación socio-emocional se refiere a una insuficiencia de situaciones que hayan permitido el reconocimiento de las propias emociones, y la falta de estimulación para un desarrollo adecuado a nivel afectivo. Dadas las circunstancias estos niños institucionalizados no pudieron ser atendidos con la misma atención, interés y afecto que otros niños con padres biológicos o adoptivos. Se ha estudiado cómo en estos niños con carencias afectivas no presentaban una conexión óptima entre la corteza y el sistema límbico, se puede consultar el estudio completo haciendo click aquí.
¿Qué ocurre a nivel cerebral?
Según este estudio, los niños que han sufrido privación socio-emocional presentan modificación estructural del fascículo uncinado izquierdo, que es parte del sistema límbico, sede de nuestras emociones y sentimientos. La alteración de esta estructura a nivel cerebral conlleva una menor autorregulación emocional, y por tanto un aumento de la impulsividad sumado a la presencia de dificultades cognitivas leves.
¿Qué puedo hacer si sospecho que mi hijo/a puede presentar problemas de desarrollo?
Si sospecha que su hijo/a pueda presentar problemas, en primer lugar puede consultar con su pediatra para descartar la presencia de algún problema médico que pueda estar afectando a su desarrollo. Si sus dudas persisten existe la posibilidad de realizar una valoración psicológica infantil, desde los conocimientos de la psicológica infantil se observará y analizará si existen problemas del desarrollo para proponer un programa de intervención psicológica adecuada a sus necesidades.
Referencias bibliográficas:
Accede al estudio original haciendo click aquí.
Descarga la Tabla tabla Haizea-Llevant haciendo click aquí.
Cotrufo, T. (2016). En la mente del niño. España: EMSE.
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