TDAH: Trastorno por déficit de atención e hiperactividad

Horizontal tdah 01

Existen diferentes problemas psicológicos que pueden encontrarse interfiriendo o disminuyendo su capacidad de atención. Por otro lado, la falta de conocimiento sobre el desarrollo madurativo y psicológico normal puede llevar a pensar y diagnósticar rápidamente las dificultades comportamentales como TDAH.

Para diagnosticar este trastorno se necesita seguir una serie de pasos en la evaluación psicológica que permitan realizar un diagnóstico diferencial entre TDAH o TDA y otros problemas psicológicos como déficit sensorial, dificultades de aprendizaje, desórdenes afectivos o problemas familiares y educacionales. La atención es una capacidad cognitiva que envuelve otras muchas funciones, por ello es necesario valorar los puntos que se mencionan a continuación.

  • Descartar déficit sensorial, es decir, problemas de audición, problemas de visión o problemas táctiles, ya que estas dificultades sensoriales conllevan una falta de capacidad física que impide prestar atención voluntariamente.
  • Descartar retraso mental o madurativo, el cociente intelectual debe encontrarse dentro de la media, un cociente intelectual bajo propio del retraso mental dificulta el control de la atención en relación a la edad.
  • El TDAH se diagnostica en niños mayores de 6 años, antes de esta edad  es normal presentar inquietud, atención dispersa, falta de capacidad para planificarse u organizarse. Los niños se encuentran conociendo los límites de su propio cuerpo y del mundo exterior por lo que resultan comunes: las rabietas, conductas exploratorias que a veces pueden llegar a ser peligrosas y mucha actividad física, ya que se encuentran constantemente poniendo a prueba su propio cuerpo.
  • Descartar problemas afectivos como situaciones de estrés, situaciones traumáticas, ansiedad, trastornos del desarrollo, ya que estos pueden encontrarse afectando severamente la capacidad de atención y la capacidad de adaptación al entorno.
  • Para establecer un diagnóstico de TDAH, el estado de excitación, falta de atención y  control de la conducta deben ser continuos y presentarse en todos los contextos (familiar, escolar y social). La hiperactividad es estado fisiológico en el que uno se encuentra con un nivel de actividad que escapa a su control voluntario, por ello la atención se dispersa y es difícil de controlar, de modo que mantener la concentración en cualquier tarea es practicamente imposible o se realiza durante un periodo de tiempo muy limitado.
  • Realizar pruebas neuropsicológicas como la electroencefalografía cuantitativa (QEEG). El QEEG es una técnica  no invasiva, mediante la cual se mide  la actividad cerebral a través de electrodos. En el TDAH existen un número de ondas Theta en relación a las ondas Beta por encima de lo habitual, para más información podéis consultar el estudio de la Universidad de Sevilla haciendo click aquí. Es decir, estos niños presentan un incremento en el nivel de excitación y una disminución del estado de relajación y reposo, el cual es susceptible de ser medido mediante el EEG, podemos decir que es el correlato neurofisiológico del comportamiento hiperactivo. Esta prueba normalmente se realiza en el hospital o en un centro clínico de neuropsicología.
  • Realizar análisis de sangre para un estudio hormonal que sirva para descartar posibles patologías como tiroides. Las personas con TDAH presentan niveles bajos de norepirefrina, motivo por el cual suele recetarse Ritalín que inhibe la reabsorción de dopamina y norepirefrina. La medicación suele ser anfetaminas, las cuales ayudan a seleccionar los estímulos importantes y a ignorar los distractores en las tareas escolares o actividades que se propongan.

¿Qué factores causan el TDAH?

Existen dos teorías neuropsicológicas que tratan de explicar las causas del TDAH:

1.-La teoría de Mirsky postula ue la causa del TDAH se encuentra en el déficit de atención. Es decir, debido al déficit de atención se produce hiperactividad, impulsividad y falta de control voluntario.

2.-La teoría de Barkley establece que la causa del TDAH se debe a una disfunción en las capacidades ejecutivas, lo cual conlleva dificultad de la capacidad inhibitoria dando lugar a una falta de regulación de la conducta.

Las teorías cognitivas vigentes se encuentran mayormente de acuerdo con la teoría de Barkley, es decir, comparten la hipótesis de que el TDAH se produce porque existen dificultades en las tres funciones ejecutivas principales: planificación, organización y control de la conducta para la consecución de objetivos a corto y a largo plazo. Estas habilidades se encuentran relacionadas con el cortex-prefrontal, donde se ha comprobado mediante distintas investigaciones una hipoactivación en personas con TDAH.

No se ha encontrado lesión en estructuras relacionadas con la atención: cortex prefrontal, cortex del cíngulo anterior o núcleos estriados. Pero sí una reducción del flujo sanguíneo en las regiones frontales e hipoactivación de la corteza cingulada anterior principalmente, entre otros parámetros neurofisiológicos alterados.

¿Qué puedo hacer si presento dificultades de atención?

Acudir a profesionales de la psicología para valorar si realmente existe una falta en la capacidad cognitiva de la atención. Se aconseja realizar una valoración psicológica diferencial que consiste en discriminar las distintas causas que puedan encontrarse afectando a la capacidad de atención y concentración. Resulta imprescindible analizar si existe un afectación primaria de la atención sobre el resto de capacidades o por el contrario si existen causas emocionales originadas en la propia historia personal que puedan estar afectando al rendimiento cognitivo general. En cualquiera de los casos, tras la valoración se propondrá el programa de estimulación psicológica más apropiado para sus dificultades de atención, lo que mejorará su capacidad de aprendizaje y su calidad de vida.

Cristina Navarro Ruiz
Psicóloga Habilitada Sanitaria

Referencias Bibliográficas:

  1. Ortiz, T. (2009). Neurociencias y Educación. Madrid: Alianza Editorial.
  2. Jensen, E. (2004). Cerebro y Aprendizaje: Competencias e implicaciones educativas.  Madrid: Narcea Ediciones.

Contácteme acerca de: TDAH: Trastorno por déficit de atención e hiperactividad, por:

  
  WhatsApp    Email    Teléfono